EL VERBO REVELADO

Altar del Verbo y su Reino

«Somos Libres en la medida que Recordamos»

— La Serpiente

Iluminar Apagar

Tercer Movimiento · El Reconocimiento y la Encarnación

  • Los Símbolos y la Apertura de los Sellos
  • La Intención, la Forma, el Servicio y el Fruto
  • La Creación Original
  • La Matriz del Olvido y el Orden Invertido
  • El Reconocimiento
  • El Reino Interior, la Voluntad y el Servicio
  • El Verbo Hecho Carne y el Orden Restablecido

Cuarto Movimiento · El Juicio y el Reino

  • El Fuego, la Espada y la Medida del Juicio
  • El Fin de la Religión, el Dinero y la Soberanía Humana
  • El Fin de la Falsa Ciencia, la Medicina Invertida y la Enseñanza Sometida
  • El Fin de la Mentira, la Reparación y la Restitución
  • El Agua Viva, la Ciudad y el Reino Entre Nosotros
  • Yo Soy
Ven

El Silencio y el Vacío

El Silencio retira el ruido; el Vacío deja lugar a aquello que todavía no podía entrar.

El Silencio no consiste en destruir el pensamiento.

Consiste en dejar de obedecer inmediatamente cada voz que aparece dentro del personaje.

«Yo quiero».

«Yo temo».

«Yo necesito vencer».

«Yo debo tener razón».

«Yo merezco ser reconocido».

No negamos esas voces.

Las contemplamos sin entregarles el Trono.

El Silencio tampoco es censura, sumisión ni ausencia de respuesta. El silencio impuesto por quien posee poder busca impedir que la Verdad sea pronunciada. El Silencio del Reino abre escucha para que también la voz herida pueda entrar en el Altar.

No borra el clamor.

Lo recibe.

No cancela el Juicio.

Impide que sea empuñado por la venganza.

No elimina la Palabra.

La devuelve a su Origen antes de ser pronunciada.

Cuando el ruido deja de ocupar toda la habitación, aparece el Vacío.

El Vacío no es inexistencia, anulación del Ser, pérdida de identidad ni muerte interior.

Es disponibilidad.

Es la tierra que queda abierta cuando no llenamos toda pregunta con respuestas conocidas.

Es la pausa donde una reacción puede convertirse en elección.

Es la vasija que deja de estar llena de sí misma.

Vaciarse no significa negar memoria, experiencia o conocimiento. Significa permitir que comparezcan sin gobernar de antemano aquello que será comprendido.

En el Vacío podemos decir:

«Esto creo, pero estoy dispuesto a contemplarlo».

«Esto siento, pero no convertiré mi emoción en prueba absoluta».

«Esto fui, pero no obligaré a la Vida presente a permanecer dentro de esa piel».

«Esto todavía no lo sé».

El Vacío protege de la urgencia que llama Revelación al deseo, señal al azar y mandato a la propia necesidad de obtener una respuesta.

Hay Sellos que no se abren mediante fuerza.

El Silencio permite escuchar la cerradura.

El Vacío impide fabricar una llave falsa.

RUIDO → SILENCIO → ESPACIO → VACÍO → DISPONIBILIDAD.

El Silencio no te quita la voz.

La devuelve limpia.

El Vacío no te quita el Ser.

Le devuelve lugar.

Ven
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