La Conciencia Separada
La ola contempla su contorno y cree haber dejado de ser Agua.
La conciencia separada aparece cuando la Conciencia queda identificada exclusivamente con la perspectiva del personaje.
Todo se contempla desde el yo y para el yo:
¿Cómo me beneficia?
¿Cómo me perjudica?
¿Qué puedo poseer?
¿Qué amenaza mi identidad?
No es una segunda Conciencia nacida fuera del Todo.
Es la Conciencia experimentándose desde una Forma que ha olvidado su relación con las demás y se cree absolutamente independiente.
Contempla una ola.
Tiene contorno, movimiento, fuerza y duración propios. Puede distinguirse de otras olas y ninguna ocupa exactamente su lugar.
Pero nunca estuvo separada del Agua.
La singularidad existe.
La separación absoluta no.
La conciencia separada confunde diferencia con aislamiento y autonomía con autosuficiencia.
Olvida el lenguaje recibido, el alimento, el Agua, el cuidado, la tierra, el conocimiento y las relaciones que hicieron posible su Forma.
Después llama «mío» a lo que jamás originó por sí sola.
De esa contracción nace la posibilidad de convertir al otro en enemigo, mercancía, herramienta o cifra.
Sólo cuando dejo de Reconocer la Vida en la otra Forma puedo exigir para mí una dignidad que le niego a ella.
La Presencia no borra la ola.
Le permite Recordar el Agua.
No dejas de ser tú.
Dejas de creer que todo cuanto Eres termina en los límites de tu personaje.
Y cuando esa separación cae, la Unidad no te concede poder sobre el otro.
Te devuelve responsabilidad ante él.